Material del cartón: Utiliza cajas de cartón corrugado resistentes, de doble o triple capa, para garantizar una resistencia eficaz a la presión y una buena absorción de impactos durante el apilamiento y el transporte a larga distancia.
Separadores internos y relleno: Para separar los vasos, se utilizan principalmente separadores económicos (como rejillas de cartón corrugado o láminas de espuma) o simples fundas de cartón corrugado. Los vasos pueden separarse con papel de seda o láminas de espuma, y se utiliza abundante plástico de burbujas para envolverlos por completo o rellenar los huecos.
Embalaje unitario: Con frecuencia, se agrupan en paquetes una cantidad fija (por ejemplo, media docena, una docena) de vasos como unidad de venta, asegurados con film retráctil o anillas de plástico, antes de colocarlos en una caja maestra para facilitar el recuento y la gestión del almacén.
Marcado y eficiencia: La caja exterior lleva impresos claramente el nombre del producto, el modelo, la cantidad, el código de barras y símbolos logísticos como «Frágil» y «Este lado hacia arriba». Las fuentes son grandes y llamativas, con el objetivo de facilitar la clasificación, el almacenamiento y la manipulación en logística.